FLORENCIA SORPRENDENTE

Ya de vuelta otra vez a Florencia, y con la sensación de haber hecho una divertida escapada a Pisa,  estábamos listos para conocer el resto de atractivos de la ciudad que no habíamos visto el día anterior.

Hacía un sol de esos que pegan, y no pudimos evitar caer en la tentación de pararnos en una de muchas heladerías que hay cruzando el Ponte Vecchio y que tanto llaman la atención con los cientos de colores y sabores. Ahora sí, con helado en mano, nos esperaban muchas sorpresas, entre ellas, unas mágicas vistas difíciles de olvidar…

Heladería en Florencia

Heladería en Florencia

Como ese día todos los museos y galerías abrían hasta las 12h de la noche, preferimos aparcar el tema para más tarde. A parte, somos más de ver y perdernos por la ciudad que no entrar y pasarnos 4 horas dando vueltas en un museo.

Nuestra primera intención era visitar los Jardines de Boboli. Unos jardines que desde el año 1766 están abiertos al público y corresponden a la zona verde más grande de Florencia, una de las cosas que precisamente no abundan en la ciudad. Menos mal que no era la visita que más ilusión nos hacía porque literalmente nos cerraron la puerta en las narices… Según el guardia la última entrada era 30 minutos antes del cierre y creo que pasaban 40 segundos del tiempo. “Pues nada caballero, que tenga una buena tarde, porque creo que lo que lleva de día no le ha ido muy bien”. Y como siempre digo en estos casos, es que algo mejor está por llegar

Uno de los sitios que no queríamos perdernos por nada del mundo, era subir hasta la Piazzale Michelangelo, un mirador situado en lo alto de una pequeña colina y que regala al visitante unas espectaculares vistas panorámicas de toda la ciudad de Florencia.

Subiendo a Piazzale Michelangelo

Subiendo a Piazzale Michelangelo

Aunque la subida puede hacerse en un bus que te deja en la misma plaza, nosotros preferimos desafiar a sus cientos de escalones y dejarnos un pulmón a mitad de camino, pero al llegar y ver Florencia desde lo alto, había valido sobradamente la pena.

A día de hoy es una de las imágenes que más me vienen a la cabeza cuando recuerdo el paso por la capital de la Toscana… ¿Y a quién no? Unas vistas así, también las considero arte.

Increíbles vistas de Florencia desde Piazzale Michelangelo

Increíbles vistas de Florencia desde Piazzale Michelangelo

Allí mismo también se encuentra una réplica en bronce de David” de Miguel Ángel, además de algún restaurante y quioscos donde comprar bebidas, pulmones de recambio y algo de comer.

Réplica de David en Piazzale Michelangelo

Réplica de David en Piazzale Michelangelo

Para los que no entendemos ni “papa” de arte, somos de los que disfrutamos muchísimo más estar una hora sentados contemplando este tipo de arte “visual-paisajista”, que ir a un museo o a una galería de la cual por desgracia, muchas veces salimos igual que hemos entrado si no fuera por los folletos que cogemos en información, y a veces ni con esas…

Pero si vas a Florencia, estas “casi” obligado a ir a la Galleria de la Accademia y/o a la Galleria Uffizi  y si le añades que justo ese fin de semana la entrada vale 1 simbólico euro, ya es una obligación. Así que después de esta grata e imborrable sorpresa ahora ya sí que era hora de pisar alguna de éstas dos.

Nos fuimos hasta la Galería de la Academia. Resumiendo, es donde está la obra maestra, el original, el “David” de Miguel Ángel. Pero antes, de camino pasamos por la Piazza di Santa Croce, donde está la iglesia franciscana más grande del mundo, la iglesia de Santa Croce, que alberga en su interior alrededor de 300 tumbas, entre las que destacan las de el propio Miguel Ángel, Galileo Galiei y Maquiavelo entre otros.

Iglesia de Santa Croce

Iglesia de Santa Croce

Acercándonos ya por la zona de la Galleria de la Accademia, y como no hay dos sin tres, aquí vino la tercera sorpresa de la tarde. La cola de la Galería llegaba hasta Nápoles… tirando corto. A lo mejor he exagerado un poco, pero ahora enserio, eso parecía una manifestación para echar al gobierno de un país. Al español, por poner un ejemplo solo.

Pero había que aguantar, por suerte iba rápido y no tardamos mucho. Una hora después, ahí lo teníamos. Ante nuestros ojos, el David” de Miguel Ángel, uno de los mejores cuerpos esculturales de hombre y su, posiblemente, picha de mármol más famosa del mundo.

Que no entendamos de arte y que no seamos muy aficionados, no quiere decir que no nos quedemos impresionados al ver según que obras de los artistas más conocidos de aquellas épocas. Realmente es increíble pensar como podían trabajar los materiales de aquella manera hace tantos años…

Después de hacer una mierda de fotos que parece que estén hechas con los pies, vinieron a echarme la bronca. Yo pensaba que era de lo mal que había salido la foto, pero resulta que el motivo no era ese (léase en modo ironía)… está prohibidísimo hacer fotos, pero después de comernos esa cola, había que intentar inmortalizarlo y esta fue mi obra de arte:

David de Miguel Ángel

Mi foto: otra obra de arte…

Cuando salimos necesitábamos un poco de aire fresco y decidimos ir dirección al Ponte Vecchio, a comprobar que estuviese en el mismo sitio que lo dejamos el día anterior… y sí, allí seguía. Y desde ese mismo punto pudimos ver como el sol se escondía detrás del río Arno. ¡Increíble!

Atardecer en Florencia

Atardecer en Florencia desde el Ponte Vecchio

A la hora de cenar,  esta vez sí que fuimos a lo fácil, entramos en un restaurante donde las pizzas tenían muy buena pinta y las hacían para llevar y esa fue la gran diferencia con otras noches. Cenamos por la mitad de precio y mucho más entretenidos viendo la vida nocturna que se respira en las calles de la ciudad.

Más tarde fuimos a la Fontana del Porcellino a saludar al famoso Jabalí de bronce y a ver si de paso nos concedía algún deseo. Según cuentan, si le tocas el hocico, volverás a la ciudad y si dejas caer una moneda desde su boca y cae dentro la rejilla, tendrás buena suerte.  ¡Esperemos que así sea!

El Jabalí de Florencia, "Il Porcellino"

“Il Porcellino”, el Jabalí de Florencia

Independientemente de lo que diga el jabalí, Florencia es una de esas ciudad a la que vuelves alguna vez. Para nosotros fue una ciudad muy acogedora y lo que no cabe duda, es que es muy bonita mire por donde se mire… ¡incluso del revés! 😉

Sí, está al revés... ¿Pero es bonita no?

Sí, está al revés… ¿Pero es bonita no?

Puedes dejar un comentario si tú también estás indignado/a por no dejarme hacer una foto a mi amigo David y encima llevarme una bronca jaja 😉

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3 Respuestas a “FLORENCIA SORPRENDENTE

  1. Está en la lista de pendientes para una escapada en modo flash jeje así que me viene genial leer vuestras aventuras ^_^
    Nosotros tampoco somos de arte…pero bueno, cuando algo impacta, impacta…ahora si, yo si hay que pagar mucho o mucha cola..quizás prefiero otras cosas xD (espero que nadie lo considere un sacrilegio jajaja)

    un saludo!

    • Hola Verónica! 🙂
      La ciudad en sí es muy bonita y para nosotros nos resulto muy acogedora, seguro que en esa escapada no os defraudará.
      En cuanto al tema de arte, ya lo has visto… jaja fuimos porque el precio era “simbólico” al ser el día de los museos o algo así… pero no somos de los que pagamos para entrar a este tipo de sitios ni perder horas haciendo colas… Preferimos perdernos por ahí jajaja

      Un saludo! y gracias por pasarte 😀

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