AVENTURA EN KOSOVO (PRISTINA)

República de Kosovo

República de Kosovo

¿Qué harías a las 04:30h de la mañana en la estación de buses de la capital de Kosovo?… Nosotros tampoco nos lo llegamos a imaginar nunca hasta el día que nos encontramos en esa situación.

Llevábamos más de 6 horas de viaje desde que saliéramos a las 21:30h de Podgorica, Montenegro. 6 horas metidos en un autobús lleno de albaneses, kosovares y serbios y conducido por el más loco del manicomio. Y por si fuera poco, todo un repertorio musical albano-kosovar a toda ostia, digno de romper la ventana de emergencia y lanzarse al vacío. El mismo vacío en el que me veía en más de una curva, barranco abajo. Menos mal que Cris dormía o simplemente cerraba los ojos para no verlo. Resumiendo, fue un viaje tematizado para meternos en el ambiente…

Eran las 04:30h de la mañana cuando el autocar paró y todos empezaron a bajar. Habíamos llegado. ¿Dónde? Ni p*** idea. Decían que era Pristina. Frío, niebla y un par o tres de indigentes borrachos nos daban la “bienvenida”… Sinceramente no nos hubiese importado para nada que el viaje durara unas 3 o 4 horas más y llegar con algo de luz del día.

Nos encontrábamos en una situación que no habíamos tenido nunca antes en ningún otro viaje hasta ese día. Teníamos la sensación de estar perdidos y sin saber que hacer ni dónde ir y la verdad que el entorno que nos rodeaba tampoco ayudaba a que nos sintiéramos muy cómodos. De un día para otro habíamos pasado de estar en la privilegiada zona de la Bahía de Kotor en Montenegro, a la oscura y fría Kosovo y nuestras cabezas preguntándose ¿Qué hemos venido a hacer aquí?…”

Hubo un momento incluso en el que nos planteamos esperar en la estación hasta las 05:30h a que abrieran las taquillas y coger directamente otro autobús para irnos a otra ciudad.

Estación de Pristina Kosovo

Estación de Pristina, Kosovo

Ya nos habíamos hecho la idea (aunque tampoco hacía falta hacérsela) que un país como Kosovo no era el lugar ideal para pasar los mejores días del viaje.

Nadie nos había dicho de ir. Es más, nuestros amigos de Kotor, nos recomendaron no hacerlo. Decían que era un país feo, donde no había absolutamente nada y que como todos sabemos, habían pasado muchísimas cosas, y ninguna de ellas buena precisamente. Pero si habíamos llegado hasta allí era por algún motivo. Lo queríamos ver con nuestros ojos, queríamos estar allí para poder explicarlo. Nunca se puede decir nunca, pero creo que… “nunca” haremos un viaje expresamente a Pristina, la capital de Kosovo. Así que era una oportunidad única para visitar la ciudad y seguir el camino de nuestra ruta.

Como iba siendo habitual, no teníamos donde dormir y tampoco podíamos preguntar a nadie porque a esa hora estaba todo cerrado. Así que decidimos cargar con las mochilas y visitar lo que pudiésemos de la ciudad y más tarde ya veríamos si irnos o quedarnos. Gracias a las indicaciones de un buen hombre, nos ayudó a situarnos, incluso nos acompañó hasta la Avenida principal. Quien menos te lo esperas es quien más puede ayudarte 🙂

En la Biblioteca Nacional de Kosovo

Visitando la ciudad cargados con las mochilas

Su dura historia y su conocida y reciente Guerra de Kosovo, entre otras cosas poco buenas, hacen que tengamos una imagen bastante oscura de éste país. Hasta el momento y por lo que pudimos comprobar, no invitan especialmente al visitante. Creo que a raíz de eso mismo, la gente nos miraba como dos totales extraños con cara de incrédulos al vernos con las mochilas.

Más perdidos que Wally en el campo del Atlético, entramos a un hotel supuestamente de 5*. Más bien diría que el tío que le puso las estrellas, ese día iba bastante ‘estrellao’. El mismo hotel en otro país sería un -3*. Pero bueno, allí estaba y allí entramos. Nuestro objetivo era sacar algo de información para saber que podíamos ver en la ciudad, o que nos dieran algún mapa… ¡o algo!. No había nadie… ¡Espera! no estábamos solos. Habían dos tíos en la recepción durmiendo a pata suelta y roncando como si fuera el último día de sus vidas. Viendo la información que nos iban a dar, por la misma puerta que entramos, salimos.

¡Qué mejor que descubrir una ciudad sin mapas, sin información y sin esas tonterías varias…! ¿No?

Qué ver en Pristina

Muchos os preguntareis… “Dos Mochilas en Rutaaa… ¿Y si se nos ocurre ir a Pristina alguna vez en la vida, que podríamos ver?” Bueno, pues aquí os dejamos 4 cosas que ver en Pristina. Os quejaréis de que no es una ciudad turística ehhh ;). Luego habrá algún espabilao’ que diga “Roma es mucho mejor, hay más cosas para ver y mucho más bonita” ¿Sí? ¿De verdad?… Mi más sincera enhorabuena por ese gran descubrimiento 😛

La Biblioteca Nacional de Pristina

Si ya Kosovo da la sensación de una ciudad triste y apagada, solo le faltaba su Biblioteca. ¡La madre que me parió! A éste país le ha caído la negra. Andrija Mutnjakovic, el arquitecto croata que la diseñó, a lo mejor en uno de sus momentos de lucidez creyó que si se esforzaba, su monumento daría un poco más de vida a la ciudad y tendría un reconocido atractivo arquitectónico. El problema fue que se esforzó tanto que lo consiguió. ¡Es considerado uno de los edificios más feos del mundo! Felicidades amigo Andrija.

Biblioteca Nacinoal de Pristina, Kosovo

Biblioteca Nacinoal de Pristina, Kosovo

La estatua de Bill Clinton y su Avenida principal

El Boulevar Bill Clinton es una de las avenidas principales de la ciudad. En ella encontramos una gran estatua de 10 metros del ex-presidente de los Estados Unidos, levantada después de la Guerra de Kosovo de 1998-1999 y como muestra de agradecimiento al apoyo que dio durante la lucha contra el gobierno de la República Federal de Yugoslavia. En el edificio que hay detrás de la estatua se puede leer “Bienvenido al Bulevar Bill Clinton”.

Estatua Bill Clinton

Estatua Bill Clinton

Bulevar Bill Clinton

Bulevar Bill Clinton

El Monumento Newborn

Este monumento se inauguró el 17 de febrero de 2008, el día en que Kosovo declaró su independencia de Serbia. Hace referencia al nacimiento de Kosovo como nuevo estado, con el nombre de República de Kosovo.

Monumento Newborn

Monumento Newborn

La Catedral de la Madre Teresa

Esta Catedral católica construida en el 2007, está dedicada a la beata Madre Teresa.

Catedral Madre Teresa de Pristina

Catedral Madre Teresa de Pristina

La Catedral Ortodoxa Cristo el Salvador

Justo detrás de la “bonita” Biblioteca Nacional se encuentra esta Catedral a medio terminar. En 1995, desde Belgrado (Kosovo estaba bajo las órdenes de Serbia) Milosevic decidió que Pristina debía tener una nueva Catedral ortodoxa y la “plantó” en medio de los jardines de la Universidad, sin el consentimiento de nadie. Este hecho se interpretó como una descarada provocación para los albano-kosovares. Su construcción se detuvo en 1998 cuando estalló la guerra.

La Catedral ortodoxa serbia

La Catedral ortodoxa serbia

La Plaza Madre Teresa y la estatua de Skanderbeg

Andando por otra de las principales avenidas del centro de la ciudad que también da nombre a otro ex-presidente americano, la Avenida George Bush, llegamos a la Plaza Madre Teresa de Pristina (Sheshi Nënë Tereza). Una plaza con una fuente central y la estatua ecuestre de Skanderbeg, un héroe albanés que luchó contra los turcos en el siglo XV.

Sheshi Nene Teresa (Plaza Madre Teresa)

Llegando a Sheshi Nënë Teresa (Plaza Madre Teresa)

Fuente de la Plaza Madre Teresa

Fuente de la Plaza Madre Teresa

Estatua ecuestre de Skanderbeg

Estatua ecuestre de Skanderbeg

Palacio de Deportes y Juventud
Palacio de Deportes y Juventud de Pristina

Palacio de Deportes y Juventud de Pristina


A lo mejor fue el hecho de encontrarnos perdidos en aquella fría madrugada en un país tan poco visitado, sumado a la falta de sueño,  y a tener que visitar la ciudad con el equipaje encima, que no disfrutamos todo lo que pudimos de Pristina, o a lo mejor fue que la ciudad ya no tenía nada más en sí para ofrecernos. Si lo hubiésemos visto con otros ojos desde un buen principio posiblemente tendríamos otra imagen de este lugar.

Pero aquí no acaba nuestra aventura en Kosovo. Una vez visitado lo poco que hay que ver de la ciudad, cogimos un autobús dirección Prizren. Esta vez el nuevo destino si que nos sorprendió gratamente 🙂

Hay miles y miles de ciudades por ver, así que como recomendación personal os diría que aprovecharais para visitar todas las ciudades del mundo que podáis y si os da tiempo, pasar por Pristina…

Y si no, tampoco os perderéis nada.

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